sábado, 14 de enero de 2017

Lucha de alta escuela: Solar



Fotos: Pablo Lozano.
Solar
(KSM) Aunque es uno de los considerados maestros del pancracio nacional, Solar es un gladiador que reconoce que el retiro ya se encuentra cada vez más cerca, sin embargo, las ganas de seguir viviendo lo mantienen arriba del ring tras cumplir 40 años como luchador profesional.


“De verdad mucha gente me preocupa que sigo luchando, que si cuando me voy a retirar, de verdad yo me siento bien físicamente y mentalmente bien, posiblemente cuando llega uno a cierta edad lo piensa pero si algo te falla, el retiro ya está más cerca que cuando uno empezó, todo ciclo en esta vida tiene un fin y posiblemente les avisare o no les avisare”.

“Hay veces que ya no quiero luchar pero le pido a Dios que me de fuerzas y cuando me siento bien sigo luchando, ‘me dice Dios échele güey todavía puedes’ y sigo luchando”.

Y es que su cuerpo ha sufrido muchas lesiones de batalla o de accidentes que lo han dejado marcado, “he tenido varios accidentes por ejemplo yo recuerdo cuando murió el Ángel Blanco y que veníamos de Nuevo Laredo a Monterrey, el doctor me checó y me dijo Solar ya olvídate de la lucha libre ya no vas a volver a luchar, yo le dije al doctor que no me dijera eso y que me curara si podía, y que crees, que a los dos meses ya estaba luchando otra vez”.    

Sin embargo la primera lección es la más fuerte ya que “muchos chavos me dicen que quieren ser luchadores y yo les digo que la lucha libre es como cualquier carrera, de tres a cuatro años, no es fácil porque si fuera así cualquiera la haría, yo no tengo prisa, el que quiera y el que no ahí está la puerta, a veces tengo uno, a veces no tengo ninguno y a veces no caben en el ring siete, ocho o diez, y aquí estamos en el gimnasio Jordán”.

Dentro de los alumnos más destacados menciona a elementos como Alberto del Rio o EL Santo Jr, “me siento muy orgulloso de haber sido el primerito en haberlos agarrado, que ellos se han preocupado por aprender más, les enseñe que se la toma de réferi sale todo, la lucha olímpica, y me siento muy orgulloso”.

“Yo me siento bien física y mentalmente, gracias a Dios por haberme dejado vivir un año más”.

Finalmente, para quienes deseen aprender lucha libre de verdad, “en ese sentido yo doy clases de lucha cada ocho días aquí en el gimnasio Jordán los lunes, miércoles y viernes de doce a dos de la tarde”.

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